30 septiembre 2005

A little about women

De Thunderball, una jugosa cita de James Bond:


Bond: That looks like a women's gun.
Largo: Do you know a lot about guns, Mr. Bond?
Bond: No, but I know a little about women.


Y con acento irlandés de Sean Conery aún mejor.

28 septiembre 2005

Mitos

Cuenta Platón en el Banquete, que en el principio de los tiempos existían tres clases de seres humanos: hombres, mujeres y los andróginos, que eran ambas cosas a la vez. Estos tenían cuatro brazos, cuatro piernas, dos caras y por supuesto dos sexos.
Eran los seres más hermosos, los más inteligentes, los más rápidos en la carrera... y por ello eran los preferidos de los dioses.
De su perfección nació su pecado, un pecado de vanidad que los llevó a vivir dolorosamente por los siglos de los siglos.
Tan orgullosos estaban de ser superiores que concibieron la idea de instalarse en el Olimpo, sin reparar en que esa residencia estaba reservada exclusivamente a los dioses.
Júpiter, irritado por la osadía de los andróginos pensó en fulminarlos con su divino rayo; pero luego, conmovido por la perfección de estos seres, resolvió separarlos haciendo de cada uno, un hombre y una mujer.

La mitología da respuestas simbólicas y poéticas a los grandes temas que preocupan al hombre. Y la da no sólo de forma poética, bella, mas en lenguaje connotativo, sugerente, invitando a la reflexión y a la reinterpretación del mensaje hasta encontrar la respuesta personal a la íntima inquietud personal.
En este caso trata de explicar la angustia de la soledad, la atracción de los dos sexos, la perfección y plenitud que se logra con el amor, a semejanza de los dones de los primitivos andróginos.
No se queda aquí detenido el sentido del relato: su exploración nos lleva a comprender mejor el misterio de la atracción mutua hombre-mujer, la recreación de la persona que vemos como complementaria de nuestra esencia, la dificultad de discernir cuál ha de ser el compañero idóneo y el indicio de los éxitos/fracasos de esta hermosa caminata que nos lleva por el sendero de compartir la vida.
Queda sugerida la fuerza, la energía y la perfección de ese equipo formado por dos seres que se aman, que comparten anhelos y luchan por una meta común; de complementariedad, de asistencia, de consejo, de apoyo, de motivación y de afirmación. Se percibe la posibilidad de la divergencia y aun de la incompatibilidad: es tan difícil identificar la parte que no hemos podido ver nunca, pero es a la vez tan reconfortante saber que ese complemento ideal existe que brota en nosotros una fuente inagotable de energía para salir a descubrirla.
Se comprende que en esta pesquisa ciega no siempre se acierte a encontrar “la otra mitad”, o se prefiere, casi nunca, por lo que no resulta improbable que la pareja resulte inviable; de ahí la importancia de poner atención y ser cuidadosos en el momento de tomar las decisiones.
Y un último apunte: las dificultades de encontrar la “otra parte justa”, la que con nosotros constituía la unidad “andrógina” siguen estando presentes tanto en el primer intento como en el segundo, en el tercero o en el quinto. Nada nos garantiza que a una equivocación siga un acierto. Lo acertado, a veces, consiste en no obsesionarse con hallar a la persona justa, más en ir con amor, paciencia y diálogo limando las aristas que hieren y dificultan la conjunción.

Derivas

No hace falta que lo recojan las encuestas, no es precisa la denuncia de médicos, educadores, o responsables; basta con salir a la calle a cualquier hora del día para observar grupos de adolescentes en cualquier esquina, agrupados compartiendo lo que genéricamente se denomina “porro”.

La sociedad en general y los sectores más jóvenes de forma evidente se han tomado las normas y las costumbres como algo superfluo y con una frivolidad pasmosa han aceptado como anticuado, atávicamente unido al pasado todo lo que está establecido, lo que restringe el ejercicio de la real gana y condiciona las quiméricas ocurrencias. Pudiera resumirse este clima en la frase: Si está desaconsejado conviene; si está prohibido es bueno.
Sería un buen ejercicio psicoanalístico clarificar los mecanismos que desencadenaron estos despropósitos y a ello animo a quien tenga la formación y el tiempo necesario para profundizar en el tema; para nosotros baste con señalar que la obsesión de ir contra lo razonable y transgredir continuamente las normas son síntoma de preocupantes desajustes.
Baste con que esté acreditado el daño que el tabaco representa para la salud, para que un amplio sector de la población se aplique a dejar buena parte de sus ahorros en los estancos, al tiempo que comprometen seriamente su salud. Abunda con que estén prohibidas las sustancias estupefacientes para que se haga cuestión de honor el consumirlas. Individualmente, en pareja, en grupo... parece que no hay posibilidad de estar juntos si no está presente la aglutinadora fuerza gravitatoria del alcohol, del tabaco o de la droga. Se diría que nuestros herederos tienen tal falta de destrezas para aprovechar la vida que buscan compulsivamente la forma de destruirla.

Resultaría preocupante comprobar a qué años empiezan los niños a beber alcohol de alta graduación, a qué edad comienzan a fumar, en que momento se inician en el consumo de la droga y se meten en otros despropósitos ... si no fuese directamente desesperante. O tomamos el toro por los cuernos, buscamos las causas de tanto desvarío y nos ponemos a trabajar con ahínco en desempolvar esos principios que con la experiencia acumulada en el paso de los siglos y con la prueba de su inmutabilidad a lo largo de la historia nos han dejado ser cada vez más autónomos y dueños de nuestro destino, o la partida está perdida.
Aislémonos del ruido que nos asfixia, pensemos en desactivar esta amenaza que gravemente nos acosa; tengamos coraje para reconocer nuestros desestimientos y aplicar los ajustes necesarios sin hacer caso de comentarios y sin temor, que cuando la vida de una sociedad corre peligro, no es sensato discutir las incomodidades del remedio.

27 septiembre 2005

Noticia en Ávila

El 24 de Septiembre explosionó una bomba en Ávila. Esa parecía que iba a ser la noticia, pero en cuanto comenzó el telediario de Antena3 la noticia fue diferente:



El enviado especial de Antena3 es realmente noticiable. ¿O no?

23 septiembre 2005